Educación Cafam

Cafam juega un rol importante en la construcción de una educación inclusiva para niños, niñas y jóvenes. Conoce sus programas, apoyos, y la manera en la que ha innovado en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

América Latina es una de las regiones con los índices de pobreza más altos a nivel mundial. Para darnos una idea de la magnitud del problema, consideremos que tan solo en Colombia existen 21 millones de personas en condición de pobreza, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). 

Esta situación limita el acceso a la educación de niños, niñas y jóvenes, ya que existen zonas de bajos recursos en donde la economía familiar no es suficiente para que los más pequeños del hogar tengan una formación y una carrera profesional digna y oportuna.

Afortunadamente existen organizaciones como Cafam que están atendiendo una de las problemáticas sociales más relevantes en América Latina con innovación y tecnología: El rezago educativo. 

Cafam es una caja de compensación familiar de origen colombiano que tiene como función principal la administración del subsidio familiar. Lleva 64 años de trayectoria procurando el bienestar de las familias colombianas de bajos recursos a través de servicios de salud, vivienda, deporte, cultura, recreación y educación. “En esta caja de compensación las empresas aportan el 4% del salario de sus trabajadores, que se convierte en servicios para los trabajadores mediante programas, subsidios y descuentos que se les da a los hijos de los trabajadores”, dice Jennifer Villarraga, jefa del departamento de educación básica y media de Cafam. 

Una de las áreas en donde Cafam ha logrado mayor impacto es en educación, a través de diferentes apoyos, programas sociales y una oferta educativa asequible para los hijos de los trabajadores afiliados a la caja de compensación familiar. Por ejemplo, cuenta con el colegio Cafam que lleva 50 años operando y que incluye cuatro planteles ubicados en Bogotá, Colombia, en donde se imparte educación preescolar, básica, media y superior.

Villarraga explica que al terminar su formación, lo estudiantes tienen la posibilidad de conseguir empleo gracias a un programa que Cafam implementó para insertar a los estudiantes al campo laboral. También existe la posibilidad de cursar una carrera técnica en el Centro de Educación para el Trabajo, o incluso que continúen su formación en la universidad de Cafam. 

Además, brinda becas para facilitar el acceso a la educación superior y programas como Creciendo Juntos que atiende a madres gestantes y de niños menores de tres años con servicios de salud y educación integral. El impacto que ha logrado Cafam es muy significativo. Tan solo en 2021, se beneficiaron 250 mil personas con los programas de educación. Más de 34 mil personas han obtenido una posición de trabajo en alguna empresa a través del programa de ubicación laboral, y alrededor de 6 mil 400 estudiantes se encuentran en formación dentro de los colegios de Cafam.

Innovación para el cambio

Al igual que otras organizaciones e instituciones de impacto social en América Latina, Cafam juega un rol importante en la construcción de una educación inclusiva para la primera infancia, en donde la formación académica sea asequible para todos los niños. 

Para impactar en la educación, Cafam se ha apoyado en la innovación educativa y el uso de tecnología en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Una de las áreas en donde ha innovado es en el modelo educativo que sustenta la formación de los alumnos, el cual está basado en el desarrollo integral y autónomo de los niños, niñas y jóvenes. 

Villarraga explica que a diferencia del sistema educativo público tradicional, Cafam incluye programas especiales que complementan el curriculum básico colombiano y que permite a los estudiantes tomar decisiones más inteligentes de forma consciente y estructurada. 

También ofrece talleres especializados en el nivel básico en torno a tecnología, diseño de productos y experiencias, arquitectura, ingeniería civil, programación y gestión de proyectos y emprendimiento, una modalidad poco común en escuelas de educación básica. Además, Cafam es el único colegio de las cajas de compensación con un modelo bilingüe (español e inglés), lo que permite un aprendizaje avanzado que se traduce en mayores oportunidades para los estudiantes en el mercado laboral.

El uso de tecnología también ha sido una herramienta clave en la formación de los estudiantes, sobre todo en tiempos de Covid-19 con plataformas tecnológicas que facilitan el envío de actividades de los docentes a los alumnos. “La pandemia puso la necesidad de usar tecnologías para que la educación no se detuviera y de migrar de una modalidad presencial a una virtual”, señala Villarraga. 

Así como otras instituciones educativas se vieron obligadas a implementar modelos híbridos educativos, Cafam hizo lo mismo, incluso desde antes de la contingencia con reuniones virtuales de padres de familia para atender temas escolares de sus hijos.

Tecnología, apoyo clave en la educación

Y es que “la tecnología es un aliado para facilitar los procesos de evaluación, enseñanza, aprendizaje, y de acercamiento con las comunidades”, asegura Villarraga. “Antes los profesores tenían que utilizar recursos reales físicos para enseñar, y hoy en día lo hacen a través de aplicaciones y los alumnos pueden aprender gracias a tecnologías como realidad virtual, realidad aumentada y gamificación”, agrega Villarraga.

Sin duda la tecnología es un complemento en los procesos de enseñanza y aprendizaje, siempre y cuando se tenga “cuidado con la implementación de plataformas para no deshumanizar la educación, sobre todo en tiempos de pandemia, y vincular a la familias en el proceso formativo de los niños y jóvenes”, puntualiza Villarraga.

De hecho, Cafam se mantiene abierta a la integración de nuevas plataformas educativas desarrolladas por startups con el fin de enriquecer el sistema educativo y las prácticas de enseñanza y aprendizaje. Por esta razón, realizó una alianza con Impactus Ventures para ser partner de implementación del del Desafío Childtech 2022 y durante 10 meses tendrá la posibilidad de trabajar junto a Matific, startup de origen australiano, en la implementación de soluciones de base tecnológica que utiliza inteligencia artificial y gamificación para el aprendizaje y la enseñanza de números, cantidades, operaciones, mediciones y formas geométricas en niños, niñas y adolescentes , y así transformar el rumbo de la educación en los próximos años hacia un nivel educativo más próspero e igualitario.

El futuro educativo en la infancia y juventud

Pero, ¿Cómo será el futuro de la educación en América Latina considerando la digitalización de la enseñanza y el uso de tecnología para aprender? Al respecto, Villarraga dice ser optimista con lo que se avecina y que es posible generar un cambio con innovación y tecnología. 

“Hay una necesidad de cerrar la brecha que existe en las comunidades vulnerables. Ahí es importante el uso de la tecnología como un recurso, pero la prioridad es satisfacer las necesidades vitales de las familias. Recordemos que existe hambre, violencia, explotación laboral de niños, falta de protección y amor con los menores”, señala Villarraga.

Para lograrlo, también considera importante la participación del estado para garantizar que los niños puedan ingresar a la escuela en condiciones de cero hambre, con tranquilidad y estabilidad. Posteriormente el desafío de cada país, según Villarraga, será tener una educación contextualizada y acorde a las necesidades de cada región.

Mientras llega ese momento, Cafam seguirá trabajando desde su trinchera para mejorar el acceso a la educación de niños, niñas y jóvenes de bajos recursos en Bogotá. Una de sus metas más grandes es lograr un modelo educativo descentralizado y con oportunidades para toda la población colombiana, incluyendo las comunidades más vulnerables. 

Por ahora el foco de Cafam está puesto en la educación de la infancia y juventud a nivel regional, aunque planean ampliar su cobertura a nivel nacional. En los próximos meses  estará en curso un programa de educación para jóvenes y adultos que abandonaron el bachillerato, con el propósito de prepararlos para que tengan mejores oportunidades laborales y de vida en el futuro.

Así es como Cafam está impactando la vida de niños, niñas y jóvenes en América Latina, y así como este organismo, tú también puedes convertirte en un líder social de alto impacto. Te invitamos a participar en la primera edición del Fellowship Impactus, un programa de alto nivel que te ayudará a acelerar el impacto social de tu organización.

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